miércoles, 11 de febrero de 2015

Artículo de opinión: Está bien que los robots vayan a Marte

Está bien que los robots vayan a Marte  pero si se quedan sin batería como philae se destruirá y se quedarán los restos por el espacio y eso contamina un poco pero la idea de mandar robots a Marte para explorar y enviar imágenes, fotos, muestras científicas… en este caso podrían abrir una empresa de científicos para realizar la construcción de estos robot que van a ir a Marte, y tendrían que asegurar que no halla fallos en ninguna parte importante de este robot que irá a Marte, si la empresa estuviera ahora construiday en estos momentos mandaran el robot no llegaría en más de 1,2,3 o 4 años porque Marte está a 225 millones kilómetros.
Esta empresa tendría que tener científicos escializados en tecnología, robótica y astronomía para hacer cada una de las cosas de esta empresa vigilar los robots en el espacio, construirlo y meterle los instrumentos necesarios para esta misión.
Sobre los robots para hacer actividades cotidianas, está  bien ayudar pero tendría que llevar algún tipo de botón para apagar o para la seguridad porque si hay un fallo podríamos tener grandes problemas y daños corporales porque los robots son de hierro y te podrían hacer mmmmmmuuuuuuuuuucho dañoy tendrían que tener algún tipo de radio control, para no hacer daño pero si tiene seguridad es una idea extraordinaria porque así la gente mientras puede hacer otras cosas y además como en lo otro se podría crear una empresa de productos de robots donde fabricaran robots para ir a marte y para hacer tareas cotidianas de la casa.

DAVID VILLACAMPA RUIZ

jueves, 5 de febrero de 2015

BIOGRAFÍA DE GALILEO GALILEI

Inventor del Telescopio
Galileo Galilei puede considerarse como el padre de las ciencias. Galileo investigó en campos tan variados del conocimiento, que aún hoy, 400 años después sigue siendo un científico reconocido por sus descubrimientos e investigaciones.
Galileo nació en 1546 en la ciudad de Pisa en Italia, él fue el mayor de 6 hermanos y su padre quería que estudiara y tuviera una vida mejor. Así que lo mandó a un monasterio, Jesuita, ya que en aquella época no existían los colegios y allí era donde los niños iban a aprender.
Después de pasar 4 años en el monasterio, Galileo volvió a su casa convencido de que quería convertirse en sacerdote. Su padre quería que él fuera médico, así que en lugar de devolverlo al monasterio, lo mandó a la universidad de Pisa para que estudiara medicina.
Galileo comenzó a observar y descubrir el mundo que lo rodeaba desde muy joven. Las matemáticas y las ciencias le atarían muchísimo e hizo varios descubrimientos e inventos, como la ley del péndulo, que se utilizó luego para regular los relojes.
Galileo comenzó a dudar y a refutar muchas de las leyes que se daban por ciertas en su tiempo y fue expulsado dos veces de la universidad. Comprobó que una de las "leyes" de Aristóteles, en la que afirmaba que los objetos más pesados caían más rápido que los livianos, era falsa. Para probarlo, subió a la torre de Pisa, de 54 metros y desde allí arrojó una gran variedad de pelotas de diferentes dimensiones y pesos, frente a una gran multitud de profesores y alumnos, y demostró que Aristóteles estaba equivocado. Todas las pelotas caían al mismo tiempo.
Muy pronto se encontró sin dinero, con muchas deudas y tras la muerte de su padre, a cargo de la familia. El creía que podía inventar algo realmente original que pudiera vender, inventó el primer termómetro, el cual no tuvo mucha acogida y luego una brújula que podía utilizarse para dirigir los cañones en la guerra o para tomar medidas topográficas en el campo. Este invento le permitió hacerse a una buena cantidad de dinero y de fama.
En 1609 Galileo escuchó de un nuevo invento desarrollado en Holanda, un dispositivo para que los objetos distantes pudieran verse cercanos. Este catalejo o monóculo, al que se llamaría luego telescopio, no tenía aún patente de registro. Así que Galileo decidió tratar de construir uno y aunque nunca antes lo había visto y sólo lo conocía por rumores, logró hacer su propia versión muchísimo más potente.
Este invento le brindó la fama y la fortuna, muy pronto el inquieto Galileo, utilizó su catalejo para mirar el espacio y sus primeras descripciones de la luna, como un cuerpo celeste de superficie rugosa y llena de cráteres, creó gran controversia, hasta ese momento se creía que la luna tenía una superficie lisa y brillante.
En 1610, con un telescopio ahora mucho más potente, pudo observar tres lunas de Júpiter. Durante semanas, pudo comprobar que estos satélites giraban alrededor de Júpiter y no alrededor de la tierra… así que tal vez fuera posible que la tierra no fuera el centro del universo! Tal vez Copérnico tenía razón. Unos meses más tarde publicó sus hallazgos en un pequeño libro llamado "El mensajero espacial".A partir de este momento tuvo muchísimos problemas con la iglesia católica, que lo consideró un hereje, lo juzgó y le hizo retractarse públicamente de su teoría. Aunque fue acusado ante el tribunal de la inquisición en Roma, le perdonaron la vida, pero acabó sus últimos días recluido en su casa por cárcel.
Murió en 1642, en Florencia, pero hasta el último momento estuvo activo con su ciencia y publicó un libro sobre la fuerza y el movimiento, a pesar de estar ciego.
ALEJANDRO FRAGO PÉREZ

BIOGRAFÍA DE BENJAMÍN FRANKLIN

(1706 Boston-Filadelfia 1790)
Benjamín Franklin fue el decimoquinto de diecisiete hermanos. Su padre era propietario de una fábrica de velas y jabones y comenzó a trabajar en ella a muy temprana edad dado que acabó sus estudios  con diez años, pero durante toda su vida siguió estudiando por su cuenta.
Fue impresor y periodista en el periódico de su hermano y se fue a Inglaterra para completar su formación como impresor, a su regresó a Filadelfia, continuó con sus publicaciones: La Gaceta de Pensilvania, que compró en 1729 y publicó hasta 1748 y El Almanaque del Pobre Ricardo, que publicó entre 1733 y 1758, que fue muy popular en las colonias y cuya fama llegó incluso a Europa.
Trabajó para mejorar la situación de las colonias Estadounidenses, en la fundación de bibliotecas públicas, universidades, hospitales, mejoras en su sistema postal etc.
En 1736 comenzó su carrera política.
Como científico, su interés se centró, sobre todo, en la observación y descripción de los fenómenos eléctricos. Decidió comprobar si la naturaleza de los rayos era eléctrica y para ello, en 1752, realizó el experimento por el que ha sido más conocido: el experimento de la cometa. Un día de tormenta, hizo volar una cometa construida con seda, incluido el cordel, que al final tenía atada una llave. Terminaba la cometa en una punta metálica y comprobó que  las nubes estaban cargadas de electricidad y que ésta se conducía desde la punta metálica hasta la llave. Utilizó la propia llave para almacenar la electricidad en una botella de Leyden. A raíz del experimento inventó el pararrayos, que rápidamente se extendió por América y también por Europa.
En su faceta de inventor, ideó una estufa u horno más seguro que las chimeneas convencionales de la época, unas lentes bifocales (que corregían miopía e hipermetropía sin necesidad de cambiarse de lentes) y un cuentakilómetros, entre otros muchos inventos.

También fue reconocido por muchos otros estudios.

ALEJANDRO FRAGO PÉREZ

miércoles, 28 de enero de 2015

Abejas robot

Los sistemas modernos de agricultura industrial han afectado a la biodiversidad de manera negativa. Un gran ejemplo es la dramática disminución de abejas, a consecuencia del uso de químicos, pesticidas y herbicidas. Activistas e investigadores señalan a Monsanto como responsable de estas bajas que, según estudios, de seguir así puede significar una catástrofe ambiental. Lo que no se sabía es que la transnacional tiene un as bajo la manga.
Monsanto estudia la posibilidad de utilizar abejas robóticas para polinizar cultivos transgénicos. Los avances en robótica hacen posible esta descabellada idea, al generar sistemas de coordinación que imiten el comportamiento real de estos insectos. El  corre a cargo de la Universidad de Harvard, en su proyecto de micro vehículos aéreos el cual trabaja desde 2009.
Las abejas robóticas están hechas de titanio y plástico, en tamaño real. Según los desarrolladores estas micro máquinas se pueden programar para imitar la biomecánica y organización social de los insectos. Es una colonia mecánica capaz de polinizar plantas. En caso de que Monsanto adopte esta tecnología, podría acelerar la producción de sus cultivos transgénicos en específico. Pero, ¿qué pasaría con las abejas reales?
Conocemos los antecedentes de Monsanto. Al cultivar una semilla Monsanto se deben seguir varios lineamientos; entre ellos, el uso de ciertos productos, pesticidas y herbicidas responsables de daños directos a la biodiversidad; de manera secundaria, de contaminar nuestros alimentos.
De llegarse a implementar las abejas robóticas se garantiza la polinización de estos cultivos genéticamente modificados, con lo que justificaría el uso de químicos. Mientras tanto las abejas reales se verían afectadas porque no hay barrera que detenga la polinización natural.
Por más abejas robot que existan, nada será comparado con la sabiduría de la madre naturaleza. Además de ser clave para la polinización, las abejas ofrecen insumos que, evidentemente, las máquinas no podrán imitar. Producen miel, polen, propóleos, cera y jalea real, productos de alta calidad nutrimental y terapéutica. Entonces, Monsanto, ¿qué hay detrás de las abejas robóticas?
Fuente: veo verde.
Disponible en: http://go.shr.lc/1DQmWal

Álvaro López Cossío

Artículo de opinión. Eliminar CO2 de las ciudades

He elegido el artículo titulado “Insectos robot que sobrevuelan las ciudades absorbiendo CO2 de la atmósfera” que fue publicado originalmente por Nacho Palou el 24 -11-2014.
Me gusta este artículo porque podría suponer un gran avance en el cuidado del medio ambiente. En las ciudades hay exceso de CO2 producido sobre todo por los coches, la electricidad, el gas, el petróleo y producción industrial y la función de estos robots es absorber el CO2
Estos insectos mecánicos podrían ser un proyecto curioso porque el CO2 que absorbe es el propio combustible de los robots y no utiliza otros recursos naturales. Al parecer absorben el CO2 a través de un tipo especial de pintura compuesta de un polímero que hay en sus alas.
Cuando absorben CO2 fomentan el crecimiento de plantas en sus alas artificiales que a su vez funcionan como filtros de aire.
Un ejemplo parecido es el de las abejas robóticas que está probando la empresa Monsanto para polinizar cultivos transgénicos intentando sustituir a nuestras amigas las abejas.
A estos robots se le podrían dar más usos como por ejemplo robots vigilaincendios, aunque yo creo que en vez de fabricar robots que absorban CO2 o que sustituyan a las abejas sería mejor proteger las abejas y producir menos CO2.
Álvaro López Cosío
Fuentes:
Nacho Palou; Insectos robots y CO2: http://go.shr.lc/1ytHvIe

Veo verde; Las abejas de Monsanto: http://go.shr.lc/1DQmWal